Presupuesto a medida - Qué necesitamos para darle un precio
Para decirle cuánto costaría y si compensa, necesitamos entender cómo trabaja su empresa. Escríbanos contándonos qué le pasa hoy: qué procesos le están quitando tiempo, qué programas usa y en qué punto está. No hace falta que sepa la respuesta a nada.
Cómo funciona - Qué pasa cuando escribe
Escriba lo que le parezca más cómodo. No hace falta que sepa la respuesta a nada de lo que preguntamos: si no lo sabe, eso ya nos dice algo.
- Leemos su caso y le respondemos. Le escribiremos para concretar el siguiente paso. Si el caso lo requiere, propondremos una conversación corta con alguien que entiende el proceso y la tecnología.
- Si el proceso está claro, le enviamos precio por escrito. Si faltan ejemplos o comprobaciones, le decimos cuáles y por qué cambian el precio. No prometemos una cifra antes de entender el alcance.
- Si no compensa, se lo diremos. A veces lo que más tiempo ahorra es quitar un paso del proceso o cambiar quién aprueba qué, y eso no necesita tecnología ni proveedor. Se lo diremos igual, por escrito, y le recomendaremos lo que sí haga falta.
- Pedir presupuesto no le compromete a nada. El presupuesto no obliga a nada: es un documento con precio y alcance, y se acepta o no. Las condiciones de cada servicio se explican antes de contratar.
Qué lo determina - De qué depende el precio
No es un misterio, son cinco cosas que podemos medir en una primera conversación. Se lo decimos por adelantado para que pueda preparar la respuesta.
- Volumen. Cuántas consultas, documentos o peticiones entran al mes. Es lo que más mueve el precio, y con datos reales, no con estimaciones.
- Número de procesos. Un proceso bien acotado o tres a la vez. No es lo mismo montar una cosa que levantar tres.
- Integraciones. Con cuántos programas hay que hablar y por dónde: API, base de datos, exportaciones. El ERP antiguo no vale lo mismo que el que tiene API.
- Qué decide una persona al final. Cuánto trabajo humano queda en cada paso. Un proceso que exige validación antes de escribir en sus sistemas cuesta más de construir, y con razón.
- Cuándo. Si hay una fecha que cumplir o si se puede hacer en dos meses, el mismo proyecto cuesta distinto. Con fecha límite cuesta más que con margen para planificar.
Si alguno de los cinco no lo sabe, no pasa nada: es parte de lo que medimos al principio.
Si no sabe por dónde empezar - El diagnóstico va antes
Si el problema no está claro, el diagnóstico es lo primero que tiene sentido. Es un trabajo cerrado que se contrata aparte, se paga por adelantado y le entregamos un informe con prioridades. El informe es suyo y puede usarlo para pedir presupuesto a quien quiera, incluidos nosotros. Si de él sale que automatizar no compensa, se lo decimos por escrito.
Pedir presupuesto - Cuéntenos su caso
Lo que sigue no es un cuestionario largo. Son las cuatro cosas que necesitamos para poder hablar en serio. Si no sabe alguna, deje la opción en blanco y ya está.
Si prefiere hablarlo
Si le resulta más cómodo, empiece por una primera conversación.